Puñales, Dagas y Cuchillos

La principal cuestión planteada por estas pequeñas armas es la diversidad de su uso, el límite entre lo civil en una vida cotidiana y lo militar. A finales del siglo XIV, los caballeros cuentan en su equipo con una daga llamada “misericordia”, apropiada para el combate cuerpo a cuerpo con arneses corporales.

Con anterioridad a esta fecha los cuchillos y puñales no parecen mostrar muchas diferencias entre sus usos. Hay que pensar que es utilizada por la infantería de raíz claramente popular, posiblemente por ello la diferenciación entre ambas no sea factible, ya que responden a modelos donde la versatilidad es una cualidad a tener en cuenta.

Podemos observar dos tipos de cuchillos y puñales, que al igual que en el caso de las espadas, presentan gran variedad en la forma de las empuñaduras.

Un primer modelo tendría las guardas rectangulares y su simpleza hace pensar que perdurase durante siglos en su utilización.

El segundo modelo que encontramos está constituido por pomos triangulares invertidos y guardas rectangulares.

Por tanto, los cuchillos y puñales tendrán lógicamente un marcado carácter popular, ante todo, por la infantería.

Como nota curiosa apuntaremos que los cuchillos fueron restringidos en los fueros para prevenir incidentes ya que no los utilizaban más que “malhechores, criminales y bandidos”.

Las dagas, como antes señalábamos, serán conocidas como “misericordias” y se limitaban a la lucha cuerpo a cuerpo por la necesidad de su capacidad de penetración en las defensas corporales. Su uso es propio de caballeros y no están exentas de cierto simbolismo.