La
principal cuestión planteada por estas pequeñas
armas es la diversidad de su uso, el límite entre lo
civil en una vida cotidiana y lo militar. A finales del siglo
XIV, los caballeros cuentan en su equipo con una daga llamada
“misericordia”, apropiada para el combate cuerpo
a cuerpo con arneses corporales.
Con
anterioridad a esta fecha los cuchillos y puñales no
parecen mostrar muchas diferencias entre sus usos. Hay que pensar
que es utilizada por la infantería de raíz claramente
popular, posiblemente por ello la diferenciación entre
ambas no sea factible, ya que responden a modelos donde la versatilidad
es una cualidad a tener en cuenta.