La Guerra de los Cien Años. 1ª Fase: 1337 - 1413

La batalla de Crècy (I)

La batalla de Crècy, librada en 1346, fue la primera victoria importante de los ingleses en el continente europeo. Y aunque en breve pasemos a describir lo que en el campo de batalla aconteció, tratemos de situarnos un poco en la historia.

Por Guerra de los Cien Años conocemos el periodo comprendido entre 1337 y 1453 y en el cual se enfrentaron las dos grandes potencias europeas de la época: Inglaterra y Francia, si bien hay que señalar que los conflictos no fueron constante sino que también se verían sofocados por momentos de treguas y tratados de paz.

Tratando de buscar una causa para tal contienda, se tiene por común señalar la pretensión del rey inglés Eduardo III de ocupar el trono francés. Dicho monarca, perteneciente a la dinastía Plantagenet, alegó ser el heredero legal al trono de Francia, dado que su madre, Isabel de Francia, era hermana del último soberano francés de la dinastía de los Capetos, Carlos IV, que había muerto en 1328 sin dejar un descendiente varón. Ante esto, la respuesta francesa no se hacía esperar y oponían el hecho de que la corona no podía heredarse por línea femenina, por lo que el trono fue ocupado por Felipe VI, primo del rey fallecido y primer monarca de la dinastía Valois.

Sin embargo, motivos más satisfactorios para esta guerra los encontramos sin duda en los conflictos y disputan que surgían del hecho de que desde tiempos de Guillermo I el Conquistador (1066-1087), los ingleses controlaban grandes zonas de Francia en calidad de feudos, lo que suponía una amenaza a la monarquía francesa. Y a durante los siglos XII y XIII, los monarcas franceses tratarían de recuperar esos territorios, cosa que iban logrando a medida que discurrían los años.

Este creciente éxito hizo que Eduardo III temiera que la monarquía francesa, que ejercía gran autoridad sobre los señores feudales de Francia, le privara del ducado de Guyena (Aquitania), territorio que los reyes ingleses mantenían en calidad de feudo desde mediados del siglo XII. Aunque se habían producido crisis previas, en general se considera la fecha del 24 de mayo de 1337 como la del inicio de la guerra de los Cien Años: ese día Felipe VI arrebató Guyena a los ingleses. La animosidad de Eduardo III hacia el monarca francés se intensificó cuando Francia ayudó ese mismo año a Escocia en las guerras que la monarquía inglesa había iniciado contra los reyes escoceses para ocupar el trono de ese país. La rivalidad entre Inglaterra y Francia por dominar el comercio con Flandes es considerada asimismo una causa determinante del origen del conflicto.
Ya en 1338, Eduardo III se proclamó rey de Francia e invadió desde el norte el país y desde entonces, los encuentros entre ambos ejércitos se sucederían repetidamente aunque sin un combate que decidiera la contienda de un lado u otro. Todo ello al menos, hasta que nos situamos en la decisiva batalla de Crécy. Y como era normal en la época, esta batalla se decidió en un día, el 26 de Agosto de 1346.
Día lluvioso y en el que el sol desaparecía tras las montañas. Eduardo III, rey de Inglaterra había invadido Francia en 1346 con poca suerte, y se retiraba hacia Flandes. Obligado por las necesidades, con el ejército francés pisándole los talones, se detuvo se detuvo un 26 de agosto cerca del pueblo de Crécy, sobre una pequeña loma estratégica, en Ponthieu (hoy Somme), al norte del país galo. Confió en el seguro ataque de Felipe VI, rey de Francia, debido a la superioridad numérica de éste y a sus ansias de atrapar al invasor… y así sucedió…