Aquelarre
 
Ávila - Castillo de Arévalo
El actual castillo de Arévalo fue posiblemente construido en el siglo XIV, sobre cimentaciones de edificios anteriores. Conoció otras dos fases constructivas en los siglos XV y XVI, fecha en la que le fueron añadidos nuevos sistemas de fortificación, cañones de bronce, falconetes y ballestones. Muy derruido por el paso del tiempo, fue restaurado y reconstruido ya en el siglo XX.
Se encuentra situado en una elevación junto a los ríos Adaja y Arevalito, que le proporcionan una especie de foso natural. Edificado con piedra y ladrillo, el castillo de Arévalo que ahora contemplamos, quizá no tenga prácticamente nada que ver con el originalmente construido en el siglo XIV. La poco acertada restauración de sus muros, le ha dado un inusual tono rosa al conjunto de la mampostería de ladrillo. Posee una planta poligonal, destacando en el conjunto la imponente torre del homenaje con una planta original en forma de D. El coronamiento almenado que actualmente tiene no se corresponde con el que originalmente presentaba, y se debe también a la reconstrucción reciente del castillo.
Tampoco la puerta por la que se accede hoy al castillo está situada en su lugar original, habiéndose añadido también un garitón, en el ángulo del muro opuesto a la torre del homenaje, que nunca existió, ya que de este punto partía antiguamente la muralla que unía la fortaleza con la villa. No obstante, y pese a los cambios sufridos tras su restauración, el castillo de Arévalo sigue conservando su imponente imagen de fortaleza.
Conocemos la historia de castillo de Arévalo a partir del siglo XIV, fecha en la que el rey de Castilla, Pedro I, ordena el encierro de su legítima mujer, doña Blanca de Borbón, en los muros de esta fortaleza. Durante el reinado del monarca castellano Juan II, el castillo de Arévalo perteneció a su esposa Isabel, madre de la que más tarde sería conocida como La Católica, y que residió en este castillo durante su infancia.
Años después, en 1445, el castillo de Arévalo fue sitiado por su hermano, el rey castellano Enrique IV, para arrebatar a su hermano Alfonso la posesión de la plaza. Ésta fue otorgada más tarde por el rey a don Álvaro de Zúñiga, conde de Plasencia. No existe, por tanto, una base documental que asegure que la construcción del castillo de Arévalo pertenezca a los Reyes Católicos, pues el castillo ya estaba construido cuando en 1476 Álvaro de Zúñiga, duque de Arévalo y de Plasencia les entregó el castillo. En la actualidad el castillo, y su entorno ajardinado, ha sido restaurado y es propiedad del Ministerio de Agricultura, que lo convirtió en silo de cereales durante algún tiempo, para destinarlo más tarde a museo.
Entre los personajes que han residido en el castillo de Arévalo destaca la figura de Blanca de Borbón. Hija del duque de Borbón y de Isabel de Valois, contrajo matrimonio, en Valladolid, con el rey de Castilla, Pedro I, el 3 de junio de 1353. Sin embargo, tres días después de la ceremonia fue abandonada por el monarca que, con gran escándalo de la Corte, se reunió con María Padilla en el castillo toledano de Montalbán. Comenzó así la desgraciada vida itinerante de Blanca de Borbón que no volvió a ver más a su esposo, quien por medio de sucesivas órdenes a sus nobles, mantenía a la legítima reina alejada de su lado y cambiando continuamente de residencia por los castillos de Olmedo, Arévalo, Toledo y finalmente Medina-Sidonia, en donde a los veinticinco años de edad, fue asesinada por un ballestero siguiendo órdenes del mismo rey.
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