Aquelarre
 
Ávila - Castillo de Arenas de San Pedro
Comenzó a edificarse en 1393, cuando el rey castellano Enrique III otorgó al condestable Ruy López Dávalos el señorío sobre Candeleda, Arenas, Mombeltrán, la Adrada y el castillo de Bayuela. La documentación conservada nos informa que los habitantes de la villa de Arenas contribuyeron a su construcción aportando peonadas y materiales hasta la finalización de las obras en 1423.
Situado en el centro de la población del mismo nombre, el castillo de Arenas de San Pedro tiene una planta cuadrada y cuatro torres circulares en los ángulos. La torre del homenaje, situada en la mitad del lienzo oriental, tiene también una planta cuadrada y su aspecto es macizo. Posee un coronamiento almenado y ventanas ajimezadas que se abren en sus muros.

La puerta principal de la fortaleza estuvo abierta entre la torre del homenaje y la circular del ángulo Noroeste. Posiblemente cuando su finalidad militar no fue tan acuciante se rellenó el foso que poseía y el rastrillo de acceso, de tal modo que el castillo perdió parte de su carácter militar, integrándose en la villa como una residencia palaciega que entró a formar parte del espacio urbano de la Corredera.
A pesar de que la localidad de Arenas de San Pedro contó con un poblamiento continuado desde la Antigüedad, es a partir del siglo XIV cuando, gracias a su castillo, la documentación comienza a informarnos sobre ella de una forma continuada. A finales de aquella centuria pertenecía a Ruy López Davalos, constructor de la fortaleza. Posteriormente pasó a doña Juana, esposa de don Álvaro de Luna, cayendo a partir del siglo XV en un período de abandono y decadencia que llevó a convertirlo en cementerio primero, y en cárcel un tiempo después.
Durante la Guerra de la Independencia los franceses lo desmantelaron en dos ocasiones, por lo que a comienzos del siglo XX su ruina era casi total, sobre todo en las dependencias interiores, estando el exterior del castillo muy deteriorado también a causa de las construcciones modernas adosadas a sus muros. Pasó su posesión a la villa de Arenas en 1853, siendo declarado Monumento Histórico Artístico en 1931. En la actualidad existe un proyecto para convertir su torre del homenaje en un centro cultural o museístico.
El castillo de Arenas de San Pedro se encuentra tradicionalmente relacionado con doña Juana Pimentel, esposa de don Álvaro de Luna y propietaria del castillo desde 1430, año en que su padre, el conde de Benavente, lo incluyó en su dote matrimonial. Cuando se produjo la caída en desgracia del de Luna y su posterior ajusticiamiento en Valladolid, la ya viuda doña Juana se retiró al castillo de Benavente, de donde hubo de huir ante el ataque del ejército del rey.
Residió, a partir de ese momento, en su fortaleza de Arenas de San Pedro, que desde entonces es también conocida como el "castillo de la Triste Condesa". En 1464 lo donó a su nieta, Juana de Luna, junto al señorío de la Adrada y el de la misma localidad de Arenas.
[Descargar imágenes][Volver atrás]