Aquelarre
 
Badajoz - Castillo de Zafra
El actual castillo de Zafra, conocido también como Alcázar de los duques de Feria, comenzó a construirse en 1437 sobre edificaciones anteriores, siendo finalizado en 1443. Podemos distinguir varias fases de construcción: islámica, gótico-mudéjar y renacimiento clásico, que se corresponden con los estilos arquitectónicos que nos muestra la fortaleza. Son evidentes también las reformas que se realizaron en el castillo en el siglo XVI, cuando se añadió la capilla, y en el XVII, fecha en que se construyeron edificios encalados que, adosados a sus muros, restan hoy día sobriedad al conjunto.
De esta centuria data la reconstrucción de la puerta principal del castillo, denominada "del Acebuche", realizada por primera vez en 1437. También se efectuaron reformas en el edificio durante los siglos XVIII y XIX.
Es uno de los castillos más antiguos e históricamente más importantes de la provincia de Badajoz. Situado al Nordeste de la ciudad, tiene una planta rectangular con ocho cubos en los ángulos, y otra torre circular y de mayores dimensiones que las demás, que hace las veces de torre del homenaje. Ésta mide casi 9 metros de diámetro y supera en altura al resto de la construcción. Se encuentra, igual que el resto del recinto y las torres, coronada por almenas cerradas en pirámide. Exteriormente destacan en el castillo de Zafra, los edificios encalados que, con dos plantas y galería superpuesta, fueron añadidos en los siglos XVII y XVIII, modificando su aspecto de fortaleza militar.
La entrada al castillo se abre en la fachada Oeste, y consta de una puerta flanqueada por altas torres. Es uno de los más bellos ejemplos de la antigua fábrica, del siglo XV, del castillo. Consta de un arco de medio punto corrido sobre el que se encuentra una inscripción que nos fecha la construcción de la fortaleza en 1437, siguiendo las órdenes de Lorenzo Suárez de Figueroa. Sobre la lápida con la inscripción se abre una pequeña ventana ajimezada y sobre ella una ladronera sobre matacanes, cuya misión era la defensa de la puerta. Una vez en el interior destaca el patio central que, siguiendo esquemas renacentistas, se halla compuesto por galerías de columnas, dóricas en la planta baja y jónicas en la superior.
Toda la obra es de mármol blanco y ha sido atribuida , a Juan de Herrera, artífice del Monasterio de El Escorial. Desde este patio se accede a la torre del homenaje, cuya parte baja consta de una habitación cilíndrica con bóveda cónica. En el piso principal se encuentra un gran salón, actualmente dividido. La capilla del castillo, añadida en el siglo XVI, posee una planta cuadrada y una sola nave. Existen indicios de que el conjunto estaba rodeado por una barrera, de la que hoy no quedan restos. Actualmente, el castillo de Zafra se halla muy remodelado a causa de la adecuación de sus estancias a su función de Parador Nacional de Turismo.
La población junto a la que se asienta el castillo de Zafra conoció un poblado estable desde época antigua. Allí estuvo enclavada una pequeña fortaleza celta (Segeda), que posteriormente se convirtió en un campamento amurallado romano, pasando a denominarse Restituta Julia. Los musulmanes también fortificaron este punto, edificando un alcázar conocido como Zafar. Años después, ya en el siglo XIII, el Maestre de Alcántara, Arias Pérez, tomó a los musulmanes la fortaleza de Zafra que, a finales de esa misma centuria, se hallaba en manos de la reina doña María de Molina. Permaneció el castillo de Zafra en posesión de la Corona castellana hasta finales del siglo XIV en que Enrique III la vendió a Gómez Suárez de Figueroa, entrando así a formar parte del patrimonio de los condes y, posteriormente, duques de Feria.
Ya en el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, el castillo fue utilizado como base militar por las tropas francesas que, en 1810, agregaron el edificio de Santa María, dedicado a hospital. En el siglo XX, el castillo ha sido restaurado y reestructuradas sus estancias interiores para adecuarlas a su función hotelera de Parador Nacional de Turismo.
Es, lógicamente, Lorenzo Suárez de Figueroa, artífice de la construcción del castillo de Zafra, uno de los personajes más íntimamente relacionados con él. La antigua fortaleza de Zafra pertenecía a su familia desde el año 1394 en que el rey castellano Enrique III la vende a Gómez Suárez de Figueroa, señor de Feria. Habría que esperar varios años, hasta 1437, para que, siguiendo los deseos de Lorenzo Suárez de Figueroa, se comenzara la reedificación del nuevo castillo sobre los restos anteriores. Al igual que otros nobles de su época, el ya Conde de Feria pidió permiso a los monarcas castellanos para realizar la edificación del castillo.
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