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Cáceres
- Castillo de Trujillo |
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El
castillo de Trujillo, dada su antigüedad, ha conocido
distintas fases de construcción. Su base es de época
musulmana, posiblemente del siglo X. A esta centuria correspondería
el recinto rectangular interior, y que constituye uno de los
escasos ejemplos de este tipo de arquitectura construida en
piedra y no en tapial y ladrillo. Un poco posteriores, de
1018, serían dos aljibes abovedados y construidos en
ladrillo. A partir de 1229, año de la conquista cristiana
de Trujillo, el alcázar es profundamente modificado
por artistas islámicos al servicio de los nuevos propietarios,
que ordenaron la edificación de cuatro torres albarranas. |
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Las
reformas que conoció el castillo se prolongaron desde
ese momento hasta el siglo XV, en el cual se construyó
una barrera baja protegida por un foso, actualmente cegado.
Esta barrera poseía un largo saliente pentagonal y
abovedado, cuya misión era la protección de
una puerta secundaria que posteriormente se convirtió
en la principal de todo el conjunto. Volvió a ser reedificado
en 1809, cuando los franceses lo ocuparon, esculpiendo entonces
en sus muros el escudo de la ciudad con la Virgen María
y Jesús en sus brazos. En la actualidad, su aspecto
es un claro ejemplo de superposición de elementos constructivos
musulmanes y cristianos. |
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El
castillo de Trujillo es un claro ejemplo de construcción
militar en la que se aúnan elementos arquitectónicos
musulmanes y cristianos hasta conformar, con el paso del tiempo,
una fortaleza típica de los siglos medievales, en las
que el puesto militar fortificado forma parte del recinto
amurallado de la ciudad, que, en este caso, poseía
siete puertas de acceso, de las que ahora sólo se conservan
cuatro muy desfiguradas por el tiempo. |
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La
estructura del castillo es islámica, con dos torres
albarranas situadas al Oeste y a las que se accede a través
de un puente que en origen estuvo construido en madera. Son
torres de planta cuadrada y aspecto macizo que van unidas
mediante un lienzo de muralla al cuerpo central del castillo
y a una barrera que lo rodea. |
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En
la zona Sur del recinto se encuentra también una torre
que, junto con la situada al Norte, conforma el sistema defensivo
del castillo, ampliando el ángulo de tiro en caso de
ataque. Estas torres, que están consideradas como la
parte más antigua del recinto, poseen muros de aparejo
regular. Sobre la del homenaje se edificó la capilla
de la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de la Victoria.
En la zona más oriental de la fortaleza se conservan
aún dos aljibes. Uno de ellos posee dos grandes naves
y bóvedas de cañón de 8 por 5 metros;
el otro aljibe es de tres naves y más de 8 metros de
profundidad. |
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La
interesante historia de la ciudad de Trujillo se encuentra
muy relacionada con la de su alcázar y el terreno en
el que se encuentra. En época romana contó con
un importante puerto militar denominado Castro Julio y del
que no quedan hoy restos visibles. La construcción
del castillo comenzó más tarde, con la ocupación
musulmana del cerro. Su control sobre esta zona extremeña
durante varios siglos se basó en la construcción
de fortalezas que, como la que ahora nos ocupa, facilitaban
su empuje contra los ejércitos cristianos del Norte
peninsular. |
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Los musulmanes
dominaron la villa y el castillo de Trujillo hasta que en
el 1186 el rey Alfonso VIII la toma con su ejército.
No estuvo mucho tiempo la fortaleza en manos cristianas, pues
el duro ataque almohade obligó a las fuerzas cristianas
a abandonarlo en el 1196. Hasta más de treinta años
después no volverá la fortaleza a ser regida
por alcaides cristianos. La toma del castillo no fue fácil,
pues para ello hubo de reunirse una potente fuerza militar
compuesta por efectivos de las Órdenes Militares de
Alcántara y Santiago así como las del obispo
de Plasencia. |
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En el
siglo XIII el castillo volvió definitivamente a manos
cristianas, y fue entonces cuando se construyeron cuatro de
las torres albarranas que posee. En el siglo XIV la fortaleza
fue donada por el rey castellano Alfonso XI a su mujer, María
de Portugal. Durante el siglo XV se refugió en ella
el Infante don Enrique que, al igual que anteriormente Pedro
I, aumentó notablemente sus defensas. Pero sin duda
la época de mayor esplendor del castillo de Trujillo
se dio a finales de aquella centuria, cuando los Reyes Católicos
consiguieron tomarla tras un largo asedio que se prolongó
durante dos años. Una vez en su poder, los monarcas
habitaron la fortaleza en numerosas ocasiones. |
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Uno
de los personajes que más relación tuvo con
el alcázar de Trujillo fue el Infante don Enrique de
Aragón, casado con la Infanta doña Catalina,
propietaria del castillo por cesión del rey castellano
Juan II en 1428. No duró mucho en manos del Infante
esta donación, pues al haberse rebelado contra el monarca,
cayó en desgracia siendo atacado por los hombres de
Juan II. |
La
resistencia del castillo de Trujillo fue dura, sobre todo
la protagonizada por su alcaide, Garci Sánchez de Quiñones,
al que sólo lograron arrebatársela por una traición
protagonizada por el privado real don Álvaro de Luna.
No fue éste el único alcaide que demostró
lealtad a los moradores del castillo, pues años después
don Diego López Pacheco protagonizó, en 1475,
un episodio similar al defender férreamente la fortaleza
en la que se había refugiado doña Juana la Beltraneja,
prometida ya del rey de Portugal. |
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