Aquelarre
 
Cuenca - Castillo de Belmonte

El castillo de Belmonte fue construido en el siglo XIV por don Juan Pacheco, deteniéndose la construcción en 1472. Ese mismo año, el citado don Juan Pacheco, Marqués de Villena, contrajo matrimonio por tercera vez con María Velasco, cuyo escudo no aparece en las paredes del castillo, lo cual ha hecho pensar que la construcción de éste ya había finalizado, a pesar de haber quedado inconcluso el patio y sin almenar la muralla. El castillo de Belmonte fue restaurado en el siglo XIX siguiendo esquemas decorativos franceses, que nos impiden conocer como fueron originalmente esas estancias.

Situado en un pequeño cerro fuera de la villa, el castillo de Belmonte es uno de los más claros ejemplos de arquitectura militar del siglo XV, en el que se combinan también otros elementos de la arquitectura civil gótica. Posee una planta original con forma de polígono en torno a un patio pentagonal y rodeado, todo el conjunto, por una muralla de barrera con líneas curvas, cuyas originales almenas nos recuerdan al estilo decorativo califal. Edificados con sillares pequeños de piedra caliza en el exterior, posee el castillo seis cubos de planta circular y la torre del homenaje, que es cuadrada. La puerta de acceso al castillo, la del Campo, tuvo un foso con un puente levadizo, hoy desaparecidos. La puerta de acceso al recinto interior, con alfiz, escudos y molduras se atribuye al arquitecto Juan Guas.

Los escudos de armas pertenecen al propietario del castillo, don Juan Pacheco, primer marqués de Villena y a su mujer, María Portocarrerro Enríquez. En ellos aparecen las palabras: Una sin par, lema que al parecer utilizaba el citado noble. Ya en el interior del recinto, el patio de armas es el que nos muestra con mayor evidencia las restauraciones efectuadas en el siglo XIX, sobre todo en las escaleras y en las galerías del primer piso. La decoración interior del castillo, así como de la capilla, es mudéjar, en yeso, y con motivos decorativos de atauriques vegetales que se alternan con el escudo de la familia Pacheco y el de la Orden de Santiago. Son de destacar los bellos artesonados que decoran los techos de las distintas estancias del castillo, la mayoría de los cuales pertenecen a la restauración efectuada en el siglo XIX, siendo solamente tres de ellos los originalmente realizados en el siglo XV.
El castillo de Belmonte está construido en una zona conocida como Las Chozas, reconquistada en el siglo XII por Alfonso VII que contó con la ayuda de las Órdenes militares de Calatrava y Santiago. Parece ser que en el siglo XIV y cuando este territorio pertenecía al Infante Don Juan Manuel, cambió su nombre por el de Belmonte haciendo alusión a unos cerros con encinas que en esta zona existían. Desde finales del siglo XIV, Belmonte perteneció, por concesión real, a la familia de los Pacheco. Uno de sus miembros fue Juan Pacheco, Marqués de Villena y maestre de la Orden de Santiago, que ordenó la construcción del castillo. En 1456 llegó a un acuerdo con el concejo del municipio de Belmonte para compartir los gastos que se derivarían de la edificación de la muralla del pueblo que partían del castillo, que en esos años estaba aún en construcción.

El marqués de Villena cedió el castillo, aún inacabado, a su hijo Diego López. Éste perdió temporalmente la propiedad del castillo, así como de otras villas, a causa de su apoyo al bando de la hija de Enrique IV, Juana la Beltraneja, durante la guerra civil castellana del siglo XV. Posteriormente la ya reina Isabel la Católica le devolvió sus propiedades. En el siglo XIX el castillo aún perteneciente a los Villena, era propiedad de una descendiente de éstos, la emperatriz María Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Encargó la restauración del castillo al arquitecto Sureda que siguió esquemas franceses en la realización de su trabajo.

Posteriormente fue habitado por una comunidad de dominicos que realizaron algunas reformas arquitectónicas transformando el salón del castillo en oratorio. Años más tarde, en 1932, el castillo de Belmonte fue declarado Monumento Nacional.

Durante el siglo XIV el castillo de Belmonte fue habitado por don Juan Manuel, propietario del marquesado de Villena con anterioridad a don Juan Pacheco. El Infante castellano don Juan Manuel debió heredarlo a la muerte de su padre, el Infante don Manuel, hijo del rey Fernando III el Santo. Don Juan Manuel (1282 1347), noble y literato castellano, escribió entre los muros de este castillo uno de sus libros más conocidos, el "De los enxiemplos" o ejemplos, compuesto por historias cortas con un fin moralizante. Son muchos los autores que opinan que el arquitecto Juan Guas participó en la construcción de parte del castillo de Belmonte. No siendo frecuente conocer la identidad de los arquitectos de fortalezas de este estilo, el dato es interesante por cuanto además se trata de un artista de gran talla dentro de la escultura y la arquitectura del siglo XV.
Juan Guas, perteneciente a una familia, los Was, originarios de Lyon, comenzó a trabajar junto a su padre, Pedro, como escultor en la Puerta de los Leones de la catedral de Toledo, ciudad en la que falleció en 1495. Su participación en la construcción del castillo de Belmonte es, para algunos autores, evidente en la puerta de la fortaleza que, decorada con escudos y molduras, da acceso al recinto interior del castillo. Juan Guas fue el reformador de los planos de San Juan de los Reyes en Toledo. Otro de los personajes históricos que habitó el castillo de Belmonte durante algún tiempo fue doña Juana, conocida como "la Beltraneja", hija del rey castellano Enrique IV, y protagonista de los enfrentamientos políticos que sufrió Castilla en el siglo XV y que acabaron con la entronización de Isabel la Católica. Una de las puertas del castillo tiene su nombre, pues por ella huyó del castillo para evitar una segura muerte de sus antiguos aliados.

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