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Guadalajara
- Castillo de Sigüenza |
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Difícil
de fechar, el conjunto de la fortaleza de Sigüenza ha
conocido distintas fases constructivas desde el siglo V hasta
el XX, en que fue totalmente restaurada. La alcazaba musulmana
que la villa poseía, fue muy trasformada en el siglo
XII, cuando la localidad pasó a manos de los reyes
cristianos. Su estructura fue nuevamente modificada en el
siglo XIV, cuando se comenzó a construir hacia el Sur
del cerro sobre el que se elevaba la fortaleza. Se creó
así un gran patio interior, al tiempo que se edificaban
las torres gemelas que, a modo de defensa, custodian la puerta
principal que ostenta el escudo del prelado artífice
de su edificación: el obispo don Simón de Cisneros. |
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Ya
en el siglo XV, el cardenal don Pedro González de Mendoza
comenzó la construcción de un muro almenado
que rodeaba la fortaleza. En la centuria siguiente se levantaron
las torres gemelas de su entrada. Las guerras de los siglos
XVIII y XIX causaron enormes destrozos en esta sede episcopal
que dejó de serlo en el siglo XIX para convertirse
en Cuartel de la Guardia Civil. La guerra civil española
afectó tan negativamente a sus muros que hubo de realizarse
una completa reconstrucción del castillo en 1969, al
tiempo que se adecuaba su interior como Parador de Turismo. |
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Situado
en el Sur de la ciudad, declarada Conjunto Histórico
Artístico en el año 1965, el castillo-palacio
de Sigüenza se eleva sobre un cerro sobre el cauce del
río Henares. Posee una planta cuadrilátera ocupando
una gran extensión de terreno, así como muralla
y torres de flanqueo, aunque éstas tan sólo
se encuentran en la zona occidental, pues la oriental se alza
sobre un profundo barranco que actúa como defensa natural.
Todo el recinto estuvo rodeado de un alto muro almenado erigido
en el siglo XV. |
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El
interior del castillo se encuentra muy trasformado a causa
de las restauraciones que ha conocido la fortaleza y que la
han destinado a Parador Nacional de Turismo, por lo que es
difícil precisar cual era su estructura original. En
la actualidad existe en su interior un gran patio que, con
un profundo pozo en su centro, ostenta en uno de sus lados
una hermosa galería de madera y decoración esgrafiada
y de escudos que datan del siglo XVI. |
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Durante
el siglo XV contó, el interior del castillo, con hermosos
artesonados que decoraban la techumbre de sus salones, y que
fueron realizados según deseos del cardenal don Pedro
González de Mendoza. Quedaron destruidos tras el incendio
que afectó a todo el recinto durante la Guerra de la
Independencia. |
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El
punto sobre el que se alza el actual castillo de Sigüenza
ya contó con una fortaleza erigida en el siglo V por
los visigodos sobre un castro romano. Entonces era conocida
la localidad como "Segontia" o "Segunda".
Con la llegada de los musulmanes a esta zona de la península,
Sigüenza vio trasformar su fortaleza en una alcazaba
musulmana, que sufrió nuevos cambios arquitectónicos
tras la toma de la ciudad por el ejército cristiano
en el siglo XII. La restauración de la sede episcopal
de Sigüenza tras la toma de la ciudad, facilitó
el crecimiento de una población que ya con Alfonso
VII contó con la autoridad de los obispos sobre ella.
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La
obra constructiva del castillo fue aumentando con los siglos
hasta ser completada en el XV bajo las órdenes del
cardenal don Pedro González de Mendoza, obispo de esta
ciudad. Ya en el siglo XVI, el castillo se encontraba en muy
mal estado a causa del descuido de sus propietarios, los herederos
de Mendoza, y fue entonces cuando comenzó a ser utilizado
como cuartel para la milicia provincial según mandato
de Felipe II. Durante la Guerra de Sucesión albergó
al candidato al trono de España, Carlos de Austria,
hecho que motivó la ira de los habitantes de Sigüenza,
fervientes defensores del candidato borbónico Felipe.
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Durante
todo el siglo XIX, la historia militar de la fortaleza de
Sigüenza es muy activa, comenzando con la toma de la
plaza por los franceses, que la ocuparon desde 1808 hasta
1811, año en el que fueron expulsados de ella por Juan
Martín el Empecinado. Su ruina por esos años
ya era evidente, por lo que dejó de ser residencia
episcopal, para volver, en 1836, a estar ocupada por un ejército.
En esta ocasión sus residentes fueron las tropas carlistas
bajo el mando de Ramón Cabrera. Cuando éste
vio perdida su causa, se retiró del castillo no sin
antes ordenar la casi total demolición de sus muros.
Posteriormente fue destinada a Cuartel de la Guardia Civil.
Ello motivó el que fuera blanco de los bombardeos durante
la guerra civil y que quedara prácticamente arruinado. |
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En
1969 se comenzó su reconstrucción tras un período
de estudio de los planos y documentos que sobre su antigua
disposición se conservaban. En 1975 sus graves problemas
de infraestructura recomendaron una nueva rehabilitación
del edificio que fue definitivamente cerrado al público
de 1991 a 1993. Aunque se intentó respetar al máximo
la anterior estructura, dada la destrucción de algunas
zonas del castillo, éstas fueron nuevamente edificadas
para albergar en ellas las habitaciones del Parador de Turismo
que actualmente allí se encuentra instalado. |
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Al
haber sido durante muchas décadas destinado a residencia
episcopal, muchos de los personajes más relacionados
con el castillo de Sigüenza son lógicamente prelados
que en él residieron. Entre todos ellos destaca don
Pedro González de Mendoza (1428-1495). Nombrado cardenal
de España y con un sólido puesto de consejero
de los Reyes Católicos, ocupó también
el obispado de Sigüenza, ciudad muy ligada a su linaje
y en la que realizó numerosas reformas urbanas. |
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Residió
en la fortaleza de Sigüenza a partir de 1468, cuando
la traición de un criado permitió su entrada
en ella después de tres años en poder del deán
Diego López de Madrid, encerrado en el castillo sin
permitir la entrada de autoridad civil ni eclesiástica
durante ese tiempo. Mendoza ordenó su ingreso en la
prisión del castillo de Atienza, donde López
de Madrid murió, según la tradición,
torturado. |
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El
cardenal fue el impulsor de la construcción de un recinto
murado que ensanchó el perímetro de la fortaleza,
capacitándola para albergar a más de mil hombres.
Fue él también el responsable de la construcción
en su interior de una vivienda para los prelados que no restó
capacidad militar a la antigua fortaleza. |
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