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León
- Castillo de los Ponferrada |
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Construido
por los Templarios a principios del siglo XIII, el castillo
de Ponferrada fue erigido sobre construcciones anteriores.
Entre ellas se advierten restos de un antiguo monasterio
amurallado que, según estudios arqueológicos,
data del siglo VII. Durante el XV fue casi totalmente reconstruido
por su propietario en esas fechas, Pedro Álvarez
Osorio, aunque posteriormente, ya en el reinado de los Reyes
Católicos, conoció algunas adiciones arquitectónicas
como la torre situada junto a la del homenaje que, según
los datos heráldicos que posee, podría fecharse
entre 1486 y 1492, ya que en ella aparece un escudo de los
monarcas con una granada, que quizá haga alusión
al reino nazarí recién conquistado.
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Realizado
para facilitar el paso a los peregrinos que iban camino de
Santiago de Compostela, el castillo de Ponferrada es uno de
los más bellos e importantes del antiguo Reino de León.
Se eleva sobre una pequeña colina que domina el río
desde sus 60 metros de altura. Su planta tiene forma de cuadrilátero
irregular alargado y posee varios recintos hasta acceder al
núcleo del castillo. El más exterior de ellos
esta formado por una muralla almenada, con líneas de
matacanes y mampostería de pizarra. El ingreso al castillo
es de una complicada arquitectura gótica: un puente
de piedra salva el foso y nos acerca a una puerta formada
por dos arcos de medio punto, con repisas en forma de cabeza
humana y de flor. Posee también un peine o rastrillo
con cornisa de matacanes. |
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Una
vez en el interior se accede al patio de armas, que con una
forma trapezoidal, presenta un gran pozo en el centro, mientras
en sus lados se abren las estancias o celdas timbradas con
el escudo de la Orden del Temple: dos cuadrados en enlace,
una cruz, una estrella, una rosa y una divisa bíblica
entresacada del Libro de los Salmos. La torre de homenaje
es hueca y posee varios accesos precedidos por puentes levadizos
desde varios planos de la fortaleza, lo cual facilitaba su
defensa en caso de ataque. |
Al
Sur del recinto se encuentran las ruinas del antiguo monasterio,
construido en mampostería, sobre el que fue erigido
el castillo y que han sido fechadas en el siglo VII. En un
gran cubo, situado en el ángulo Noreste, campean las
armas de Castilla, Osorio y Castro. En todo el recinto abundan,
entremezclados, los escudos de armas y los símbolos
que hacen referencia no sólo a la Orden del Temple,
como ya dijimos, sino también a los nobles y reyes
que tuvieron relación con la vida del castillo, tales
como los Castro, don Fadrique de Castilla, y los Reyes Católicos.
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Con
una excelente situación estratégica, este castillo
y la villa del mismo nombre se encuentran situados junto al
antiguo puente medieval reforzado con hierro ("pons ferrata")
de donde toma su denominación. A lo largo de su historia,
esta fortaleza contó con numerosos propietarios que
valoraban su buena situación geográfica. Aunque
el castillo nació con el fin de proteger y dar asilo
a los peregrinos jacobeos, este mismo emplazamiento ya conoció
un puesto fortificado en época prerromana e imperial.
La ciudadela sería destruida tras las duras incursiones
en la zona del ejército musulmán de Almanzor.
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Fue
ya en el siglo XIII cuando los Templarios levantaron el actual
castillo que durante su existencia activa cumplió una
triple misión de fortaleza, cenobio y palacio. Su posesión
por parte de la Orden del Temple se debió a la cesión
que les realizó en 1218 el rey Alfonso IX. En 1310,
durante el reinado de Fernando IV, y a pesar de que en el
Concilio de Salamanca los caballeros templarios habían
sido absueltos, se ordenó su desalojo del castillo,
que pasó a ser propiedad de la Corona de Castilla.
Durante el reinado de Alfonso XI fue donado al conde de Lemos,
Pedro Núñez de Castro, y con Pedro I el Cruel
formó parte del señorío de su esposa,
doña Juana de Castro.
De
ella pasó a manos de don Fadrique de Castilla, hijo
de Isabel de Castro, sobrina de doña Juana, de quien
finalmente volvió a pasar a ser propiedad de los condes
de Lemos. Ya en el siglo XV, Ponferrada retorna su antiguo
status de realengo, acabando los Reyes Católicos con
las luchas mantenidas entre los miembros de la familia Lemos
y los Manrique po la posesión del castillo. Fue entonces
cuando los monarcas otorgaron la alcaidia del castillo a los
marqueses de Villafranca. |
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Con
independencia de los maestres y freires de la Orden del Temple
que habitaron durante años el castillo de Ponferrada,
uno de los personajes más relacionados con esta fortaleza
fue el duque de Arjona, que realizó en ella numerosas
reformas arquitectónicas. Su testamento, en el que
repartía entre sus herederos su extenso señorío
y en el que estaba incluido el castillo de Ponferrada, creó
graves problemas a los Reyes Católicos, deseosos de
acabar con aquellos nobles que, basándose en su poderío
territorial, pudieran alzarse contra la Corona. |
Por
ello, y como pretexto para impedir una guerra con el conde
de Benavente, tomaron el castillo de Ponferrada, aunque no
pudieron impedir, por ser legítimo su proceder, que
Rodrigo Osorio, conde de Lemos y heredero del duque de Arjona,
lo sitiara tomando prisionero a su alcaide Jorge de Avendaño.
La solución al conflicto llegó en abril de 1485,
cuando los monarcas compraron el castillo, aunque éste
seguía habitado por el conde de Lemos. |
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