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Lérida
- Castillo de Guissona |
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Este
castillo de Guisona conoció dos fases constructivas
muy diferenciadas. La primera de ellas hacia 1505, cuando
comenzó a edificarse sobre una antigua fortaleza
del siglo XIV. En 1515, las obras del castillo aún
sin concluir, fueron interrumpidas a causa quizá
de la ascensión a la sede metropolitana de Tarragona
de su propietario, don Pedro de Cardona. La segunda fase
se iniciaría pocos años después, adquiriendo
el edificio el aspecto que hoy presenta.
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Tiene
este castillo una planta cuadrada, cuyos almenados muros encierran
una cuadrada torre del homenaje. Ésta destaca en altura
de todo el conjunto, hallándose su terraza almenada
también. La base del muro principal del castillo está
construida en talud, lo que otorga a este recinto un fuerte
aspecto de fortaleza militar que queda, no obstante, anulado
por los vanos y ventanas que se abrieron en sus muros. |
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La
villa de Guisona contó con una plaza fuerte desde época
romana, aunque el castillo que ahora contemplamos es de fábrica
medieval. Es conocido también como la "Obra de
Fluviá", por haber sido esta familia su propietaria
durante los siglos XIV y XV. En esta última centuria
perteneció a don Pedro de Cardona, que alentó
su reedificación antes de ocupar el obispado de Tarragona. |
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Posteriormente
perteneció al pueblo de Guissona, que optó por
destruir sus muros para impedir su posesión por parte
de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia.
En la actualidad se encuentra reconstruido en parte. |
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Una
de las personas más relacionadas con el antiguo castillo
de Guisona es, sin duda, doña Blanca de Fluviá,
hija de Arnaldo y esposa del señor de Figueras, que
fue su propietaria durante el siglo XIV. Tras un revés
de la fortuna, la familia vendió el castillo al pueblo
por la cantidad de 170.000 sueldos. |
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La jurisdicción criminal quedó reservada al
obispo de Urgel, que se comprometió a no terminar la
obra del castillo para impedir que algún noble se rebelara
e hiciera fuerte en el mismo. |
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