| |
Salamanca
- Castillo de Ciudad Rodrigo |
 |
 |
El castillo de Ciudad Rodrigo
comenzó a edificarse en 1392 para el rey castellano
Enrique II. Según algunos autores, la dirección
de las obras fueron encargadas al ingeniero real Gonzalo
Arias Genízaro; sin embargo, según otros historiadores
fueron realizadas por el arquitecto Lope Arias. En cualquier
caso, lo que sí conocemos con seguridad es que fue
construido sobre edificaciones anteriores del siglo XII.
|
|
El
castillo de Ciudad Rodrigo, actualmente Parador Nacional,
se encuentra situado al Sur de la población, sobre
una colina desde la que defiende el puente sobre el río
Águeda. El conjunto fortificado consta de un doble
recinto exterior, y una torre de planta cuadrada situada en
el centro. Exteriormente el recinto está formado por
cuatro lienzos con cubos cuadrados en los ángulos y
semicirculares a mitad del lienzo. |
|
La
entrada al castillo se realiza por medio de un acceso acodado
situado en una de aquellas torres de base cuadrada. Una lápida
colocada en este lugar nos fecha claramente el comienzo de
las obras del castillo en julio de 1392. El cuerpo central
del castillo está compuesto, como dijimos anteriormente,
por una torre, que con una altura de 17 metros, consta de
dos cuerpos. |
 |
|
El
inferior posee esquinas rematadas en sillares, que destacan
de la obra de piedra de río que compone el resto de
los muros, culminados en almenas. El cuerpo superior, de menores
dimensiones, posee una terraza y se halla también almenado. |
|
|
Son
muchos los autores que admiten el origen romano de la fundación
de esta ciudad, denominada entonces Augustóbriga, cuya
zona ya conoció un poblamiento celtibérico.
Entonces estaba habitada por los vetones y era llamada Miróbriga.
Este término es, según algunos autores, del
que derivaría el nombre actual de Ciudad Rodrigo. Para
otros, sin embargo, la denominación de la ciudad se
debe al Conde Rodrigo González de Cisneros, repoblador
de la zona a finales del siglo XI. |
|
Su estratégica
situación junto a Portugal, hará a Ciudad Rodrigo
protagonista de los enfrentamientos militares y diplomáticos
entre el reino luso y los hispanos. En el siglo XIV, durante
la guerra civil castellana que enfrentó al monarca
legítimo, Pedro I el Cruel, con su hermanastro Enrique
de Trastámara, Ciudad Rodrigo se mantuvo fiel al rey
castellano, rindiéndose sólo cuando la victoria
del de Trastámara fue inevitable. Una vez en el poder,
el ya monarca Enrique II de Castilla ordenó la reedificación
del alcázar que, al final de las obras, presentaba
el aspecto con el que hoy lo conocemos. |
A
partir de este momento, el castillo de Ciudad Rodrigo será
punto de encuentro de la política hispana frente a
Portugal. De esta fortaleza salieron en 1385 las tropas castellanas
con intención de conquistar el país vecino,
aunque volvieron maltrechas y sin conseguir su objetivo. Durante
el siglo XV cayó en manos del monarca Alfonso V de
Portugal, situando a los Reyes Católicos en una difícil
postura. Nuevamente, en el XVII (1661), sirvió de base
de operaciones para una invasión del país luso
por parte de las tropas del Duque de Osuna, que de nuevo fueron
derrotadas. |
 |
|
La vida militar del castillo de Ciudad
Rodrigo volvió a cobrar protagonismo durante la Guerra
de Sucesión (1705) cuando, estando defendida por el
Duque de Berwick, fue tomada por el Archiduque Carlos de Austria,
para volver a ser recuperada, dos años después,
por el ejército de Felipe V. Durante la
Guerra
de la Independencia sus muros volvieron a ser atacados, siendo
destruido el edificio en su mayor parte. En 1930, tras una
restauración, fue trasformado en Museo Regional, pasando
su gestión al Patronato Nacional de Turismo que modificó
sus estancias interiores para adecuarlo a su nueva función
hotelera como Parador, actividad que subsiste hoy día.
|
 |
Uno
de los personajes más relacionados con la historia
de la villa y el castillo de Ciudad Rodrigo fue el general
inglés sir Arthur Wellesley, Duque de Wellington, su
libertador durante la Guerra de la Independencia. En 1810
el castillo de Ciudad Rodrigo es defendido por Andrés
Errasti con 6.000 hombres ante el ataque de las tropas napoleónicas
comandadas por el mariscal Massena, que lo asedian durante
tres meses. A poca distancia se encuentra acampado el ejército
anglo-portugués que no interviene en defensa de los
sitiados. |
Fue
entonces (primeros días de enero de 1812) cuando el
Duque de Wellington pone sitio a la ciudad, asediando a los
sitiadores franceses que a su vez atacan al castillo. El 19
de ese mismo mes de enero, los franceses son derrotados y
la ciudad y su castillo liberados del asedio. En agradecimiento
a esta victoria, las Cortes de Cádiz otorgan a Wellington
el título de Duque de Ciudad Rodrigo. Entretanto el
castillo es, por algunos de sus lados, una masa de escombros
que años después será restaurado, recobrando
nuevamente todo su esplendor. |
|
|