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Segovia
- Castillo de Pedraza |
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El
castillo de Pedraza posee distintas fases constructivas
que, desde el siglo XIII al XVI, le han conferido el aspecto
que hoy en día contemplamos. Las zonas más
antiguas, con evidentes rasgos románicos, son escasas,
siendo las mejor conservadas las pertenecientes al siglo
XVI, cuando el castillo fue nuevamente reestructurado en
gran parte para aumentar sus defensas. Es por tanto el castillo
de Pedraza una construcción básicamente románica
con adiciones posteriores de los siglos XIV, XV y XVI, fecha
ésta última de la inscripción que se
destaca en su puerta: "Don Íñigo Fernández
de Velasco, quinto condestable de los Velasco, año
1561".
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Situado
en el ángulo Noroeste del pueblo, sobre una elevada
meseta, con escarpadas rocas en todos sus flancos, el castillo
de Pedraza forma parte de las murallas que envuelven también
a la población y que hoy en día han desaparecido
en su mayor parte. La planta del castillo, un polígono
irregular, ocupa una gran extensión de terreno que
engloba construcciones desde el siglo XIII al XVI. De esta
primera fase románica y junto a la cisterna del castillo,
quedan restos de un pequeño castillete muy deteriorado,
aunque aún puede observarse su primitiva planta poligonal
y el arco redondo de la entrada. |
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Las zonas del castillo mejor
conservadas pertenecen a la última etapa constructiva
del mismo, es decir, los siglos XV y XVI. Entre ellas destaca
la cisterna abovedada (siglo XV), a la que se accede por una
escalera que arranca del patio interior, y a cuyo pie hallamos
un escudo blasonado perteneciente a la familia Herrera, propietaria
del castillo en estos años. También del XV es
la torre del homenaje, situada en un ángulo del recinto,
con almenas y algunos matacanes. Posee tres pisos de los cuales
el superior ha desaparecido, destruido hace unos cincuenta
años. |
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A principios
del siglo XVI el castillo fue reconstruido, elevándose
entonces la zona Oeste de la fortaleza con ventanales que
dan al valle y un lienzo de muralla amatacanado en el Este,
con un puente que hacía las veces de entrada al castillo.
Ésta posee una gran puerta de madera, defendida por
dos cubos empotrados en el muro y sobre la que se encuentra
el blasón de la familia Velasco. Se halla recubierta
con puntas de hierro en forma de pirámide, que formaban
parte del sistema defensivo del castillo, siendo su misión
la de impedir el derribo de la puerta por la acción
de los arietes, que se quedaban clavados en ella, por lo que
se hacían imposibles nuevas arremetidas. |
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Una
vez flanqueada esta puerta se accede a un patio comunicado
con otro interior que debió estar rodeado de las estancias
habitables del castillo, aunque hoy se hallan desaparecidas.
Al Este y Sur del recinto existe un muro bajo, a modo de barrera,
con elementos típicos de la construcción militar
del siglo XVI: cañoneras, garitas y parapeto. Todo
el castillo se halla construido en piedra de sillería
regularmente tallada. |
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Por su
especial situación estratégica, sobre una elevada
meseta, que aumenta su inexpugnable situación, la localidad
de Pedraza conoció una plaza fortificada desde los
primeros siglos de la Edad Media. Poseyó un reducto
militar en época románica, del que quedan algunos
restos, aunque la mayoría pertenecen a los siglos XV
y XVI. En 1460, durante el reinado del monarca castellano
Enrique IV, el castillo de Pedraza pertenecía a García
Herrera, señor de la localidad, pasando en la centuria
siguiente, y a través de enlaces matrimoniales, a manos
de los Fernández de Velasco, condestables de Castilla,
quienes a partir de 1525 reconstruyeron el castillo quizá
con la finalidad de albergar en él a los hijos del
rey francés Francisco I, prisionero de Carlos V en
la batalla de Pavía. |
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También
se ha lanzado la hipótesis de que la reconstrucción
y rearmamento del castillo se debiera a las enconadas luchas
establecidas, también en estos años, entre las
dos ramas de la familia Velasco por la posesión de
la fortaleza. Abandonado durante largos años, al cambiar
su situación estratégica y estar más
alejado de los centros de poder, el castillo de Pedraza alberga
en la actualidad un pequeño museo con algunas obras
del pintor Ignacio Zuloaga (1870-1945), propietario del castillo
y que habilitó la torre como estudio de pintura. |
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Tradicionalmente
los personajes más relacionados con el castillo de
Pedraza han sido los dos hijos del rey francés Francisco
I. Éste, hecho prisionero por Carlos V en la batalla
de Pavía fue, según se cuenta, trasladado a
España y encerrado en la Torre de los Lujanes, situada
en la Plaza de la Villa, frente al Ayuntamiento de Madrid.
Las negociaciones que entre ambos monarcas se celebraron,
dieron como resultado un acuerdo, el denominado Tratado de
Madrid, que exigía para su cumplimiento la entrega
de los hijos del rey francés, Enrique y Francisco,
a la guardia del monarca español, como rehenes y garantía.
No se conserva ninguna documentación contemporánea
que nos asegure la permanencia de tan insignes rehenes en
el castillo de Pedraza, siendo las noticias a este respecto
de quince años después a los acontecimientos.
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Sin
embargo, no es descabellada la hipótesis de su encarcelamiento
en el citado castillo, pues por esas fechas (1525-1539) los
Fernández de Velasco rehabilitaron la fortaleza, asegurando
sus defensas. Mientras las obras se realizaban en Pedraza,
los hijos de Francisco I estuvieron prisioneros en los castillos
de Villalpando y Castilnovo. Tan sólo residieron en
Pedraza cinco meses, durante los cuales fueron custodiados
por el condestable de Castilla, Íñigo Fernández
Velasco, y después por sus hijos Pedro Fernández
Velasco y Juan de Tovar, Marqués de Berlanga. |
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