Aquelarre
 
Valladolid - Castillo de Torrelobatón
No se conoce con exactitud la fecha de construcción del castillo de Torrelobatón. En el siglo XIV debió haber en ese mismo lugar una fortaleza, aunque la edificación de la mayor parte del recinto corresponde a los últimos años de la centuria siguiente.
Al igual que el de Fuensaldaña, Torrelobatón puede definirse como un castillo-torrejón típico de la llanura castellana, ya que se sitúa al extremo norte de la villa sobre una pequeña elevación del terreno, siendo su torre del homenaje lo más destacado de todo el conjunto. La planta del castillo de Torrelobatón es cuadrada con cubos cilíndricos en tres de sus esquinas, mientras que la cuarta lo ocupa una soberbia torre del homenaje de planta cuadrada y con ocho cubos volados a modo de garitones.
Son estas garitas, curiosamente, las más largas de todos los castillos castellanos, y se hallan decoradas con escudos de la familia Velasco, Mendoza y Enríquez (propietaria del castillo en el siglo XV). Esta torre del homenaje, verdadero símbolo de la fortaleza, posee dos entradas, una a nivel de la planta baja y otra a la altura del adarve, quedando aún signos en la piedra de un puente levadizo que facilitaría el acceso. Interiormente constaba de tres pisos comunicados por una escalera central.
Al observar el conjunto, llama la atención que el remate de sus muros carece de almenas, que han sido sustituidas por un perfil horizontal y curvo hacia el interior del castillo, a modo de parapeto abocelado, sobre matacanes cegados. Posee también Torrelobatón una poterna que comenzando en el foso del muro Norte desemboca en el patio de armas.
No sabemos si exteriormente el castillo poseyó dos recintos defensivos, pues hoy en día sólo se conserva parte de un muro de contención que pudiera interpretarse como base de una muralla, posiblemente perteneciente a la primitiva fortaleza del siglo XIV.
El castillo de Torrelobatón, es decir, el de la "torre de los lobatos" que hoy contemplamos, no puede ser el mismo del que nos habla la Crónica del rey castellano Alfonso XI cuando nos narra la toma de todas las fortalezas pertenecientes al noble levantisco Juan Núñez de Lara y de la Cerda, aunque quizá sean restos de ella las bases muradas que rodean parte del recinto. En cualquier caso, el castillo que hoy se alza en este lugar, fue construido a finales del siglo XV por un miembro de la familia Enríquez, perteneciente a la estirpe de los Almirantes de Castilla.
Habitaron en él los Velasco y los Mendoza, siendo en el siglo XVI tomado por los comuneros, que parece ser destruyeron parte de las crujías del patio y las defensas exteriores del castillo. Actualmente sus dependencias interiores se encuentran muy modificadas, pues fue habilitado como silo de cereales.
El jefe de los comuneros castellanos, Juan de Padilla, es uno de los personajes más íntimamente ligados a la historia del castillo de Torrelobatón. Nació en Toledo en 1420, siendo el primero en organizar un ejército rebelde en esta ciudad contra las tropas imperiales de Carlos V. Sus ideales de defensa de las libertades y prerrogativas de las comunidades de Castilla frente a las pretensiones imperiales, le llevaron a unirse a las fuerzas leales a Juan Bravo, venciendo ambos a los soldados de Ronquillo, defensor del emperador.
Pero una de sus más sonadas victorias fue la toma de castillo de Torrelobatón. Éste se hallaba en manos de las tropas imperiales cuando fue atacado por los hombres de Padilla, que lo asediaron durante ocho días, tomándolo finalmente el 23 de abril de 1521. La posesión del castillo elevó los ánimos de los comuneros que, saliendo de él, fueron derrotados en Villalar, siendo posteriormente encarcelados y ajusticiados.
[Descargar imágenes][Volver atrás]