Aquelarre
 
Zamora - Castillo de Benavente
Sobre una edificación anterior, de la que no quedan restos, en los primeros años del siglo XVI se comenzó la construcción del castillo de Benavente. Esto es al menos lo que podemos deducir de un inscripción en la que Alfonso Pimentel, conde de Benavente y su esposa, doña Ana Velasco, declaran haber contraído matrimonio en 1501 y en esta misma villa. Suponemos que a partir de esta fecha establecerían en este castillo su residencia, que a juzgar por los restos que han llegado hasta nosotros, podría definirse mejor como un palacio, dadas sus escasas defensas militares.
La Torre del Caracol, prácticamente único vestigio del que debió ser un hermoso castillo-palacio, se encuentra situado junto al cauce del río Orbigo. La ruina del castillo a raíz de la Guerra de la Independencia no nos permite apreciar lo que debió ser el edificio en el siglo XVI, pues además de la citada torre y de una galería de arcos semicirculares, así como algunos lienzos de muralla, pocos son los muros que quedan en pie. La denominada Torre del Caracol, se halla edificada en ladrillo y posee una planta cuadrada con 17 metros de lado.
Exteriormente sus ángulos están ocupados por garitones y su fachada por bellos miradores con arcos escarzanos y balconada sobre matacanes, así como blasones de la familia Pimentel. Se conjugan así, en un sólo edificio, los dos aspectos más característicos de este castillo, el militar y el palaciego. Interiormente, la torre consta de tres plantas, la primera con una original forma octogonal en su techado a base de trompas, siendo la segunda y la tercera de escasa altura y aposentos redondos. En el lienzo occidental, que aún se conserva, se encontraba el acceso principal al castillo en forma de arco. Existía otra entrada secundaria, que hoy se aprecia bajo un ventanal. En la actualidad el castillo de Benavente se encuentra muy reformado pues está destinado a Parador Nacional de Turismo.
La zona en la que se asienta el castillo de Benavente, en una ladera junto al río Orbigo, poseyó un punto fortificado en la Alta Edad Media. Hoy en día no quedan restos de él, sabiéndose tan sólo que el primitivo castillo fue construido a raíz de la repoblación de Benavente durante el reinado de Fernando II. En el siglo XIV, la villa y el castillo pertenecían al caballero portugués Juan Alonso Pimentel, por donación del monarca castellano Enrique III. Grandioso debió ser el castillo-palacio construido por los Pimentel en el siglo XVI y descrito en esas fechas por el Señor de Montigny como "uno de los más exquisitos castillos de España".
Durante la Guerra de la Independencia, en 1808, la mayor parte del castillo quedo destruido a raíz del enfrentamiento entre las tropas francesas, comandadas por el mariscal Lefévre, y el ejército inglés, aliado de España. Abandonado a su suerte durante muchos años, en la actualidad se encuentra reformado y adecuado a su nueva función hotelera de Parador Nacional de Turismo.
El castillo de Benavente debe su edificación al caballero de origen portugués don Alonso Pimentel, quinto conde de la villa. Podemos imaginar como sería el castillo-palacio de Benavente en el siglo XVI por la descripción que de él hizo Jeronimus Münzer. En ella se nos habla de la belleza de la fortaleza así como del gusto del conde por coleccionar animales exóticos tales como leones, lobos y elefantes, en los que se gastaban en alimentación más de 1.500 ducados al año.
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