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Las costumbres
gastronómicas medievales diferían según se
tratase de banquetes para la corte, invitaciones domésticas
o cenas en el monasterio. |
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En las
casas particulares todo el mundo comía a la vez: el señor,
la esposa, la familia, los invitados y gran parte de los sirvientes.
Los manjares líquidos y las salsas se tomaban en la misma
vasija en la que eran presentados. Normalmente se usaba sólo
una cuchara, que se iba pasando por turnos, aunque en los lugares
más refinados podían llegar a usarse una por cada
dos personas. |
El
anfitrión trinchaba los asados y los invitados comían
con los tres primeros dedos de la mano derecha según el
uso morisco. Las piezas cortadas se colocaban sobre un pedazo
de pan ácimo, que servía como plato o sobre una
escudilla de barro o madera. Las sobras de pan que no iban a usarse
para otros platos se depositaban en un limosnero para repartirlas
entre los menesterosos, que hacían cola en la puerta de
los poderosos. |
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Normalmente
no se usaba mantel, servilletas ni tenedor, los invitados iban
provistos de sus propios cuchillos. Todos solían beber
de una misma jarra (el uso generalizado de los vasos es posterior)
aunque se solía uno limpiar los labios antes de beber.
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En
los castillos celebran los nobles la mayor parte de los actos
sociales, y por supuesto también los gastronómicos.
Un toque de cuerno anuncia la hora del primer yantar. Tras esta
llamada el infanzón, los huéspedes y determinados
sirvientes tomaban asiento en los escaños de madera ante
la mesa, en la que comían los que no estaban encargados
de servir. |
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Normalmente
las mujeres no solían participar en estos banquetes a no
ser que fueran de corte. En estos casos la esposa no tenía
plato propio sino que comía del de su marido, lo que se
consideraba un honor. De ahí la frase "comer en el
mismo plato". |
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Arraiga
también en este tiempo la costumbre de sacar todas las
viandas a la vez, estando los sirvientes encargados de pasar platos
y salsas para facilitar el trabajo. La bebida solía ser
abundante, y algunos señores contrataban a un paje para
que escanciara el vino. |
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