Arquitectura Mudéjar

Normalmente se ha concebido como mudéjar la obra en ladrillo típica del s. XIII al XVI. Mudéjar es, un concepto cultural, válido sin limitación cronológica, sino como situación histórica.

En piedra se hace la Iglesia de Cubells y posteriormente en zona aptas para la elaboración del ladrillo, y como consecuencia de la influencia almohade se hacen obras en este material, que van desde la sinagoga del Tránsito (Toledo), o la de Córdoba a San Tirso de Sahagún (Palencia), o las iglesias de la comarca de la Moraña (Ávila).
En esa línea está la evolución de las techumbres, con espléndidos artesonados, algunos de casetones, con frecuencia de mozárabes, como los toledanos o los de la iglesia de San Nicolás, en Madrigal de las Altas Torres (Ávila).
El principal desarrollo del mudéjar se nos revela en la construcción de palacios (Enrique II, León); su apogeo estará con los de Tordesillas o con los castillos de Coca (Segovia) o el de Arévalo (Ávila) y los alcázares de Sevilla.
En la cerámica se siguen tendencias interesantes comunes al Mediterráneo, con formas propias y con temas de origen coránico con aplicación a temas cristianos (Teruel, Muel, Manises y Paterna).

En términos generales, las artes decorativas en la España cristiana tienen su apogeo en torno al s. XII y XIII, para decaer o ser sustituidas por fases más elementales en torno al s. XIV y XV. Se nota, igualmente, una fuerte corriente europeísta, con un incremento en la producción pictórica, que será notable en el XIV y XV, haciéndolo bien sobre fresco, bien sobre témpera.