Arquitectura religiosa

Iglesia

La iglesia es el centro espiritual; norma en todas las iglesias medievales es su orientación E-O, con ábside siempre al Este. En principio se trata de edificaciones de una o varias naves, en número impar, con un espacio a los pies destinado al catecumenado, una zona central donde se establecen los fieles y otra, ábside, donde se instala el altar mayor y se realizan los ritos.

La planta puede reflejar interna o externamente la forma de la cruz, mediante la distribución de pilares o de muros y capillas. La cubrición en las iglesias grandes se realiza por bóvedas de medio cañón, al interior, si bien al exterior se refleja en techumbre a dos aguas. Estos datos son característicos del románico, que después añade efectos particulares a cada región.
La región del Duero tiene como característica un coro alto sobre el nártex y un pórtico con número impar de arcos, uno de ellos mayor que los demás, mirando al Sur, donde suele ir situada la puerta principal. La torre cuadrada suele ir exenta y dispuesta lateralmente o bien se sustituye por una "vela" sobre el nártex, para alojar las campanas.
Como presunta tipología, Lampérez, todas los concibe con tres naves, la central siempre de medio cañón. El grupo salmantino con doble tambor sosteniendo cúpula. El gallego, con techo central sobre-elevado a dos aguas sobre el de las naves laterales que usan bóvedas de cuarto cañón.
Un tipo más genérico, subdividido en dos subtipos, afecta a la región castellano-leonesa, Aragón y la Baja Cataluña. En este, las dos naves laterales van cubiertas por bóvedas de medio cañón. En un caso, la techumbre de la nave central es normal, a dos aguas, con iluminación directa a las naves laterales, mientras que en el otro tipo tiene la techumbre de la nave central sobreelevada, recibiendo luz tanto de las naves laterales como por la central.

En la Alta Cataluña hay un tipo con techumbre lateral de cuarto de cañón y techumbre central sobreelevada, pero luz sólo por laterales, mientras que en el otro tiene techo plano en los laterales, cúpula sobre pechinas y las naves laterales muy bajas, con arcos de medio punto sosteniendo tramos.

En el gótico, la estructura se hace más complicada técnicamente. Adición fundamental es, en las grandes catedrales, la girola y dos naves laterales para capillas; también son frecuentes las grandes iglesias que siguen el esquema de cinco naves, torres a los pies, cruciformes y con múltiples absidiolos en torno al ábside central con girola.

Monasterios

El monasterio se puede definir como una lugar para la oración y trabajo; la distribución del monasterio requiere una iglesia de regulares dimensiones, capaz de admitir a la suficiente cantidad de monjes y pueblo a los oficios, con un claustro al lado Sur o Este de la iglesia, con zona de celdas y dependencias al lado contrario, donde se alojan los monjes, la cocina y el refectorio.

De aquí se sale a las huertas y lugares de explotación agropecuaria del monasterio. El entorno, cuando hay obreros no religiosos, está ocupado por una zona de habitabilidad cercana a los graneros, establos y lugares donde se guardan los aperos de labranza.
Vecina al claustro se encuentra la sala capitular, donde se debaten los problemas fundamentales de la comunidad. El claustro solía estar ajardinado en cuatro partes, con un pozo o una fuente en el centro, con cuatro canalillos portadores de agua.