Concibe
la Iglesia en un sentido de comunidad de fieles más que
de hegemonía papal; defiende la extensión de la
comunión por el cáliz a los laicos y critica ásperamente
la doctrina de las indulgencias.
El husismo se dividirá
en dos corrientes fundamentales: el ultraquismo, reivindicador
de la comunión bajo las dos especies para todos los fieles,
y el taborismo, de tendencia radical y milenarista (ver milenarismo).
Iconoclastia:
Literalmente, destrucción de imágenes. Herejía
que se difundió por el imperio bizantino a lo largo de
los siglos VIII y IX apoyada en especiales leyes de algunos emperadores.
Se prohíbe el culto a las
imágenes por considerarlo una forma de idolatría.
Condenada en el II Concilio de
Nicea de 787 y en su posterior ratificación en el 843.
Joaquinismo:
Doctrina inspirada en los textos de Joaquín de Fiore (muerto
en 1202) en los que se hablaba de una Iglesia del Espíritu
Santo que sucedería a las del Padre (Antiguo testamento
grosso modo) y del Hijo, identificada en líneas generales
con la estructura pontificia.
Libre Espíritu: Hermandad
o supuesta hermandad (más bien conjunto de conventículos)
de inspiración panteísta y defensora de un exaltado
misticismo como vía de salvación. Se supone ejercería
una fuerte influencia sobre las comunidades de beguinas y begardos.
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