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Durante
la mayor parte de la Edad Media, las tropas de artillería
estaban integradas por arqueros que manejaban alguno de los distintos
tipos de arco. Al principio era el arco corto, después
la ballesta y finalmente el arco largo. Los arqueros tenían
la ventaja de poder matar y herir a enemigos a distancia sin participar
en el combate cuerpo a cuerpo. El valor de este tipo de tropas
era bien conocido en la antigüedad, pero las lecciones aprendidas
se olvidaron temporalmente durante la Alta Edad Media. |
Los
caballeros guerreros que tenían la tierra bajo su control
detentaban el rango más alto, y su código exigía
el combate cuerpo a cuerpo contra un enemigo importante. Matar
a distancia con flechas era un deshonor para los caballeros, por
lo que las clases dominantes se ocuparon poco de desarrollar este
arma y de utilizarla eficazmente. |
Sin
embargo, con el tiempo se fue poniendo de manifiesto que los arqueros
eran útiles y eficaces tanto para los asedios como para
las batallas. Más y más ejércitos, aunque
fuera a regañadientes, les hicieron sitio. La victoria
decisiva de Guillermo I en Hastings en el año 1066 pudo
deberse a sus arqueros, aunque los caballeros, como era tradición,
se llevaron la mayor parte del crédito. Los anglosajones
ocupaban una ladera, y estaban tan apiñados tras su barrera
de escudos, que los caballeros normandos tenían grandes
problemas para penetrarla. La lucha transcurrió durante
todo el día. Finalmente los anglosajones se aventuraron
a dejar su barrera de escudos, en parte para dar alcance a los
arqueros normandos. Una vez fuera, los anglosajones abatidos con
facilidad. Durante un tiempo, pareció que los normandos
iban a perder, pero muchos piensan que los arqueros normandos
estaban ganando la batalla. Un flechazo afortunado hirió
de muerte a Harold, el rey anglosajón y, a partir de ese
momento, la batalla concluyó rápidamente. |
Los arqueros de
infantería combatían en formaciones masivas de cientos
e incluso miles de hombres. Dentro de un radio de acción
de cien yardas, tanto los disparos con arco como los de las ballestas
podían penetrar las armaduras. A esa distancia, los arqueros
disparaban a objetivos individuales. Las consecuencias para el
enemigo eran devastadoras, especialmente si no podían responder
al ataque. |
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Si
el enemigo abandonaba sus defensas y cargaba contra los arqueros,
la caballería pesada entraba en acción, a poder
ser a tiempo de salvar a los arqueros. Si la formación
enemiga no se movía de su sitio, podía acabar debilitándose
hasta el punto de que la caballería pudiese cargar con
eficacia.
A los arqueros se les animaba
y subvencionaba activamente en Inglaterra ya que los ingleses,
al librar batallas en el continente, estaban en desventaja en
cuanto a número. Cuando los ingleses aprendieron a usar
los grandes contingentes de arqueros, empezaron a ganar batallas
a pesar de su inferioridad numérica. Los ingleses desarrollaron
la táctica del aluvión de flechas aprovechando el
arco de largo alcance. En lugar de disparar sobre objetivos individuales,
lo hacían sobre el área ocupada por el enemigo.
Disparando hasta seis flechas por minuto, tres mil arqueros podían
arrojar 18.000 flechas contra una formación enemiga. Los
efectos de tamaño aluvión en los hombres y caballos
eran devastadores. Los caballeros franceses que luchaban en la
guerra de los Cien Años, hablaban de que el cielo se teñía
de negro y del ruido de los proyectiles en su trayectoria. |
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Los
ballesteros adquirieron importancia en los ejércitos del
continente, sobre todo en las milicias y ejércitos profesionales
mantenidos por ciudades. Con un mínimo de entrenamiento,
un ballestero se convertía un soldado eficaz.
En el siglo XIV, las primeras pistolas primitivas hacían
su aparición en el campo de batalla. Cuando funcionaban,
eran incluso más poderosas que los arcos. |
| El
problema de emplear arqueros era protegerlos mientras disparaban.
Para ser eficaces, tenían que estar relativamente cerca
del frente enemigo. Los arqueros ingleses transportaban estacas
que clavaban con mazos en el campo de batalla frente al objetivo
de sus proyectiles. Estas estacas les prestaban cierta protección
frente a la caballería enemiga. Ellos confiaban en el poder
de su arsenal para rechazar a los arqueros enemigos. Si eran atacados
por la infantería enemiga, se hallaban sin embargo en desventaja.
Los arqueros llevaban un gran escudo apaisado al campo de batalla.
Este escudo llevaba soportes y podía instalarse en forma
de barrera tras la que parapetarse y poder disparar. |
A finales del
periodo, ballesteros y piqueros luchaban en equipo en formaciones
combinadas. Los piqueros mantenían a raya a las tropas
enemigas que luchaban cuerpo a cuerpo, mientras que los artilleros
disparaban contra la formación enemiga. Estas formaciones
mixtas aprendieron a moverse y de hecho a atacar. La caballería
enemiga tenía que retirarse ante una fuerza combinada de
piqueros y de ballesteros/pistoleros. Si el enemigo no podía
responder con sus propias picas y proyectiles, probablemente tenía
la batalla perdida. |
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