Los Pactos Diabólicos

En el contexto de Aquelarre, un mundo supersticioso y atemorizado, nacen lo que conocemos como pactos diabólicos. Satanás ofrece a sus siervos lo que cualquier señor entrega a sus vasallos: protección y amparo a cambio de una entrega total. El pacto se realizaba en una encrucijada de caminos. Se consagraban a la diosa Hécate, la divinidad de la hechicería y la oscuridad nocturna. Con el correr del tiempo se generalizaron y se realizaban en cualquier parte, pero siempre se mantenía de noche. El nuevo ciervo reniega de la fe y rompe la promesa que lo unía con su anterior señor.

Acerca de la motivación de estos seres por la cual buscan el pacto, se ha dicho mucho. Pero lo más aceptado es un cierto interés por algún bien material inmediato que Dios no lograba cumplir en tan poco tiempo y sin ningún esfuerzo previo.

El diablo al realizar el pacto siempre aparecía rodeado de arpías, centauros, y otros seres del imaginario pagano.

El arquetipo del pacto solía ser más o menos como sigue. Generalmente es inducido por un amor carnal, pero es cierto que podemos encontrar otras causas como deseos de riquezas o de poder o de mando. Todos estos móviles han sido considerados a través de la historia como principales factores decisivos de este mal proceder. Los resultados son siempre los mismos en cuanto a la literatura de la época: la humillación del demonio y el arrepentimiento seguido de la salvación del hombre.

En Los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo, tenemos el pacto de Teófilo con el diablo. Berceo nos da la versión castellana de este clásico. Teófilo es el prototipo de del resentido, pero finalmente se salva por intervención de la Virgen. También ésta salva a un caballero que hizo pacto con el diablo para que lo liberara de su triste ruina. El ansia desmedido de riquezas es también un factor importante al momento de realizar este tipo de pactos.
El pacto expreso se realiza de tres formas distintas:

-El demonio recibe el homenaje en forma corporal y ante testigos.

-El pacto se hace por escrito, estableciendo deberes y derechos en un documento firmado y sellado.

-El pacto se hace por medio de un tercero

La persona que realiza el pacto reniega de la fe de Dios y de la Iglesia. Se aparta del camino de Dios y de la protección de la Virgen. Es tal el aislamiento de la recta vía que hace el hombre que hasta el demonio le da nombre nuevo. Renuncia a sus parentescos carnales, recibe de parte de su nuevo señor un vestido nuevo; el círculo mágico sirve para realizar la llamada del mago al demonio. El nuevo mago queda inscripto en un libro de la muerte, comienza a realizar sacrificios horrendos y practica el mal todo lo que puede.

El pacto podía ser públicamente conocido.

El pacto implícito se prestaba más como figura de delito a los abusos judiciales. Los fiscales se encargaban de demostrar la existencia de este pacto con los acusados.