Torturas de la Inquisición VIII

EL GARROTE

Hay dos versiones básicas de éste instrumento:

-La típicamente española, en la cual el tornillo hace retroceder el collar de hierro matando a la víctima por asfixia. Estamos hablando de la Inquisición, y sin embargo, este tipo de fue usado en España hasta que en 1975 se abolió la pena capital.

- La catalana, en la cual un punzón de hierro penetra y rompe las vértebras cervicales al mismo tiempo que empuja todo el cuello hacia delante aplastando la tráquea contra el collar fijo, matando así por asfixia o por lenta destrucción de la médula espinal.

La presencia de la punta en la parte posterior no sólo no provoca una muerte rápida, sino que aumenta las posibilidades de una agonía prolongada. Fue usado hasta principios de éste siglo en Cataluña y en algunos países latinoamericanos. Se usa todavía en el Nuevo Mundo, sobre todo para la tortura policial pero también para ejecuciones.

EL TORO DE FALARIS

Los alaridos y los gritos de las víctimas salían por la boca del toro, haciendo parecer que la figura mugía.

De todas formas, no existen pruebas. Al contrario, Falaris fue considerado por escritores casi contemporáneos un gobernante culto y justo.

El toro de Falaris estaba presente en numerosas salas de tortura de la Inquisición de los siglos XVI, XVII y XVIII.

GARRAS DE GATO O COSQUILLEADOR ESPAÑOL

Su tamaño rondaba el de los cuatro dedos de una persona. Se colocaba encima de un mango y se usaba para reducir a tiras la carne de la victima y extraerla de los huesos en cualquier parte del cuerpo: cara, abdomen, espalda, extremidades, senos....