La Formación de los Dominios de las Órdenes
Por regla general, los dominios de las órdenes, tanto de las nacidas en Tierra Santa como de las más importantes entre las hispánicas, constituyen territorios extensísimos y con un extraordinario poder rentista. La orden de Santiago, por ejemplo, gobernaba a finales del siglo XV un territorio de unos 23.000 Km2 , integrado por más de 200 localidades, poblado por cerca de 200.000 personas y cuyas rentas totales superaban los 30 millones de maravedíes. ¿Cómo se formaban tan inmensos dominios?
Sobre todo se conseguía gracias al inagotable flujo de donaciones, especialmente intenso entre los siglos XII y XIII.
Con estas donaciones, los reyes, por su parte, conseguían poner a disposición de los freires la defensa de los territorios. De esta manera sería como los templarios y hospitalarios conseguirían la inmensa mayoría de sus territorios. En la Península, los reyes cedieron grandes extensiones de tierra caracterizadas por su situación estrategia de cara a salvaguardar el proceso de Reconquista.
Además, los fieles de todas clases sociales esperaban conseguir un beneficio para sus almas entregando bienes y limosnas a unas órdenes que, sobre todo, eran religiosas y llegaría a ser muy importante el número de cofrades y donados. Como es normal, el valor material de las donaciones variaba considerablemente dependiendo de la posición social del donante y eran muy normales también las limosnas libres de cualquier modalidad de compromiso personal con las órdenes.
Pero también hay que tener en cuenta en este punto los intereses de los papas, que no dejaron de utilizar a las órdenes como instrumento de su expansión, tratando de desvincular progresivamente a los órdenes del poder político de los reyes. Fueron muchos los mecanismos utilizados por los papas para estrechar los vínculos de dependencia que hacia ellos tenían las órdenes como la exención de diezmos eclesiásticos.
Sin embargo, el capítulo de donaciones desaparecería progresivamente a mediados del siglo XIII. Esto vendría motivado principalmente porque los freires van perdiendo su justificada presencia en los distintos escenarios de actuación., sobre todo en la zona de Tierra Santa. Y como las donaciones se van agotando, la política de adquisición de bienes a través de compras, permutas o concesiones patrimoniales no se detendrá.