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Dentro
de este complejo mundo de freires, comprometidos ciertamente con
sus respectivas instituciones (pero no profesos en cuanto que su
condición social les impedía, en principio, la emisión
formal de votos), cabe distinguir, al menos dos modalidades relativamente
bien definidas. En primer lugar, la de los freires sergents
de armas, que constituían entre templarios, hospitalarios,
teutónicos y santiaguistas, un importante cuerpo de caballería.
Y, en segundo lugar, la modalidad de los freires de oficio,
bien documentados entre los templarios pero presentes también
en el resto de las órdenes; sus cometidos funcionales no
eran militares, y en cualquier caso, se encargaban de las tareas
agrícolas, siempre apoyados por mercenarii o asalariados,
ajenos estos últimos, naturalmente, al esquema conventual. |
Cabe
mencionar, por último, el carácter igualmente subsidiario
y bastante marginal que desempeñan sorores y freiras
en las órdenes que admiten su existencia, básicamente
y salvo esporádicas excepciones, como la del Hospital de
San Juan de Jerusalén, la de Calatrava y la de Santiago.
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El
papel de las escasas comunidades de freiras era meramente contemplativo,
salvo las santiaguistas que adquieren un relieve especial, dada
la peculiaridad de una orden que admitió desde el principio
el matrimonio para sus freires, y en la que, por tanto, era posible
albergar a las mujeres de los freires (freiras o no) en los momentos
en que la convivencia marital no fuera canónicamente permitida,
o donde pudieran ser educados sus hijos. |
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Fuera
de la estructura conventual y de la propia jerarquía regular
de cada una de las órdenes, se halla un grupo de personas
que se vinculan a ellas en calidad de familiares o cofrades.
Se trata de una figura común a todos los establecimientos
monásticos medievales, en virtud de la cual una persona ingresaba
en la “familia” de la comunidad elegida entregándose
a sí misma junto con todos o parte de sus bienes; a cambio,
el nuevo “donado”, convertido en cofrade, recibía
el caudal de beneficios espirituales que disfrutaba la comunidad
en la que de este modo había ingresado. |
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