La
magia es
uno de los puntos más atractivos del juego y sin duda lo
que hace que se diferencie especialmente de los demás.
De
entrada, me gustaría hacer una advertencia: la magia que
aquí encontraremos, así como el bestiario del juego,
son “reales”.... “Reales” porque no se trata
del tipo de magia de otros juegos con sus “bolas de fuego”
ni sus “tormentas de hielo” sino que se trata de una
magia a base de maleficios, pociones, ungüentos e invocaciones
que aunque a priori no parezcan tan “espectaculares”
no por ello dejan de ser menos atractivos.
Pero
veamos este apartado con más detalle:
“En
el mundo de Aquelarre hay un enfrentamiento entre dos realidades.
Por una parte está el mundo Racional. Forman parte de él
el ser humano, las ciencias, la lógica, el día...
Pero existe otro mundo. Un mundo del cual forman parte la noche,
la locura, la fantasía, las criaturas legendarias... y la
magia. Es el mundo Irracional.” (manual de Aquelarre 2ª
edición a color 2001)
Todo
esto que acabamos de señalar EXISTE a efectos de juego en
el mundo de Aquelarre y se ve traducido en un porcentaje de 100%
que se repartirá a voluntad entre ambas características,
Racionalidad e Irracionalidad. Pero mejor veámoslo con un
par de ejemplos, situándonos por un momento en ese siglo
XIV: |