Las ciudádes - República: Venecia y Génova (II)

Génova fue, desde finales del siglo XIII, la cabeza de un imperio colonial superior al veneciano, con su centro en Gálata, el puerto clave que se les concedió en Constantinopla, y tres sectores clave: El mar Egeo, el mar Negro, y las rutas del Sur.

 

El Mar Egeo, donde poseían desde 1304 la isla de Chíos, la puerta para la importación del alumbre. La toma de Esmirna por los turcos en 1320 les privó de una de las más importantes factorías de Asia Menor, aunque los genoveses nunca se enfrentaron con los osmanlíes, sino que incluso colaboraron con ellos navalmente. Génova gobernaba sus posesiones en el Egeo a través de una empresa privada, la Mahona de Chíos, a cuyo frente había un podestá que tenía la autoridad en nombre de la Comuna.
El Mar Negro, con su principal foco en la costa meridional de Crimea. En la zona del Cáucaso explotan minas de plata y exportan cueros, lana, azafrán y sobre todo cera. Poseían colonias en los puertos de Asia Menor, Persia y Caspio, así como en otros enclaves turcos. Sin embargo, la ruta de las especias más próspera para los genoveses fue la denominada “ruta mongol” que desembocaba también en este mar.
Las rutas del sur. Mar Rojo y Arabia. Una remontaba el mar Rojo y llegaba a El Cairo y Alejandría. La otra cruzaba el mar Rojo, dirigiéndose a La Meca y, hacia el norte hasta Damasco y puertos de Siria. Estas rutas habían atraído el interés de los italianos desde las Cruzadas, instalándose en Tiro, Acre y Lataquia, ya en siglo XIV. Egipto concentraba las especias de Asia, el oro de Sudán, algodón, azúcar, etc. En tanto que carecía de granos, sal, paños de lana, metales y, sobre todo, madera, que le suministraban los genoveses, que contaban con un cónsul en Alejandría.
La ruta siria era muy frecuentada en el siglo XV, aportando especias. La isla de Chipre fue un gran depósito de especias y desee 1373 Génova impone al rey de Chipre una especie de tratado de protectorado, manteniendo su dominación cerca de un siglo y compensando la caída del mar Negro. Aquí traficaban con cebada y trigo, envían sal a los caballeros de Rodas y controlan la famosa industria textil de la isla y el índigo. La empresa la “Maona” de Chipre centralizaba los negocios y las inversiones de los capitalistas genoveses en la isla, aunque en el conjunto del tráfico genovés sólo tuvo un interés secundario.
En Siria la actividad genovesa se centró en el eje Beirut-Damasco, hacia donde se envían paños y coral, utilizado como moneda de cambio, a cambio de especias y drogas asiáticas, paños de la industria local, aceros finos,... es decir, un comercio de productos de lujo dentro de la tradición de la época de las Cruzadas. Estas rutas de Siria y de Egipto son monopolio árabe hasta los puertos mediterráneos, y a continuación monopolio veneciano, siendo el papel de los genoveses secundario.