El Mediterráneo Islamico

 

El mundo islámico presentaba a finales de la Edad Media tres áreas mercantiles: Granada, el Magreb y Egipto.

El reino nazarí de Granada tuvo una interesante actividad comercial en aguas del Mediterráneo, tanto de cabotaje a lo largo de sus costas como exterior, siendo en este caso determinante la presencia genovesa, que se detecta a partir de los tratados de paz firmados entre Génova y Granada en 1279 y 1295. Los genoveses se encargaron de abastecer Granada de víveres, interesándose por la seda, las pasas, los frutos secos y el azúcar granadino. El principal puerto de operaciones era el puerto de Málaga, seguido por el de Almería, escalas básicas en la ruta hacia el Atlántico.
Granada se convirtió en el tipo idea de la nueva colonia occidental, cuyos productos reemplazaron a los que se compraban en Oriente antes del avance turco y la creciente competencia veneciana, vía Tremecerén, en particular el oro y las especias, que luego se redistribuían por todo el Mediterráneo.
Granada también mantuvo relaciones comerciales con Cataluña, Mallorca y Valencia, siendo más activos con las dos primeras en el siglo XIV y con Valencia en el siglo XV. Almería era el principal foco del comercio valenciano, contando con cónsul e iglesia propios, y teniendo en los paños valencianos, la seda granadina y el oro los principales artículos objeto de intercambio.
En el Norte de África destacaba por su actividad la ciudad de Tremecerén, encrucijada de rutas caravaneras, con dos salidas al mar: Honein y Orán, ciudad que impuso su supremacía a fines del siglo XV. En su puerto, relacionado con Granada, Valencia, Mallorca, Marsella, etc. Se descargaban alumbre, goma, laca, drogas y especias orientales, bordates marselleses y paños de Castilla, Valencia, Languedoc, Flandes o Inglaterra, abalorios, abalorios, objetos de latón, etc. Actuando como intermediarios los mercaderes genoveses, que los reexpedían hacia los oasis del sur. De aquí llegaban el oro, los dátiles y las plumas de avestruz, que se reexportaban a países cristianos, junto con los productos de la zona: cueros, cera, albornoces, tapices,etc. Los contactos con Málaga y Almería siguieron tras la conquista de 1490.
Otros puertos activos en la zona eran Tetuán, Velez de la Gomera y Cazaza, mientras que hacia el este Argel y Túnez siguieron manteniendo contactos comerciales con los países de la Corona de Aragón e italianos, caso de Venecia, uno de cutos convoyes de galeras cubría la ruta de Aigues-Mortes-Berbería-Valencia. Por su parte Túnez se convirtió en la ciudad más importante del sultanato hafsí, en detrimento de Kairuán, y en su capital económica, en relación con las ciudades mercantiles italianas, que en ella poseían funduqs.