Maravillosas,
fantásticas, sorprendentes o, por el contrario, increíbles,
absurdas y simplemente estúpidas. De muchas formas podemos
juzgar hoy día las explicaciones que ofrecía el
hombre medieval sobre su entorno y los espacios en los que se
desenvolvía, ya sea desde su visión del mundo hasta
la de la propia muerte.
En la mayoría de los casos,
los pocos conocimientos que se tenían se mezclaban con el
simbolismo o con la tradición cristiana pero todo esto no
dejaba de ser más cierto para él.
En esta sección trataremos de hacer un repaso por todas estas
explicaciones sobre la realidad que rodea a nuestros personajes
para poder introducirnos mejor en sus pellejos, así que tal
vez éste sea un buen lugar para sabios, alquimistas, clérigos
y, por qué no, hasta juglares y poetas.
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