Ramón Llull

Ramón Lull fue simplemente un hombre excepcional. Fue conocido por sus contemporáneos como “El Iluminado” y pasó su vida dedicado a la filosofía, la alquimia, la cábala, la astrología, y las matemáticas. Abruma la amplitud y profundidad de sus conocimientos. Nació en Palma de Mallorca en el año 1235. Escribió sobre las materias arriba citadas, fue novelista, poeta y músico. Sus obras poéticas han sido consideradas como los más antiguos escritos clásicos de la literatura catalana. Escribió sobre Fisiología y sobre Navegación. Compuso siete obras de Medicina, tres tomos de una recopilación, de varios miles de proverbios, sesenta y tres volúmenes de Teología y veinte volúmenes de Lógica y Metafísica. En 1721 se hizo una edición de sus obras, y en ella se indicaban los títulos de 242 libros suyos.

Citaremos aquí sólo algunos:

Ars Magna; Ars Brevis; Ars Generalis; Arbor Scientiae; Lógica Notae; Llibre d'amich e d'amat; Compendium animae transmutationis; Testamentum; Mercuriorum hiber; Elucidationis Testamentum Novíssimun; Potestad divitiarum; Theoria et practica; Codivilius seu vademécum; Lapidarium; El vademécum de las tinturas; etc.
Ramón fue el hijo primogénito del Senescal de Mallorca, quien acompañó al rey Jaime I de Aragón en la conquista de la isla a los sarracenos. La familia de Lull era muy rica, pues el padre recibió vastas tierras del rey después de la conquista. Destinado por su padre a la carrera de las armas, después de casarse muy joven, se fue a la corte de Jaime II de Aragón, quien le distinguió confiándole cargos de honor en palacio.

Según sus biógrafos cuentan, y él mismo en su libro titulado Líber Contemplationes in Deo, observó una vida licenciosa y turbulenta hasta la edad de treinta y un años, en que a causa de una pasión violenta y desgraciada, cambió radicalmente de costumbres y se volvió a Palma para llevar una vida ascética y virtuosa, después de repartir sus bienes entre sus hijos.

Tomó esta determinación en junio de 1286. A fines de ese mismo año se recluyó en una celda en el monte Randa, cerca de Barcelona, permaneció allí nueve años. Había nacido en su espíritu la idea de predicar a los moros, y para aprender el árabe compró un esclavo, pero éste un día le hirió gravemente con un puñal, suicidándose enseguida. Repuesto Lull de su herida, se retiró a un lugar cerca de Palma, donde escribió, el año 1275, su Ars major sive generalis, tratado de Filosofía. Después comenzó a viajar.

Fue, a Montpellier el año 1277 y escribió allí varios libros. En 1286 fue a Roma.

De allí se dirigió a París, donde escribió varias obras y prosiguió sus estudios de Alquimia. Aquí conoció a Arnau de Vilanova. Viajó por Austria. En toda esta amplia gira fundó algunas escuelas de lenguas orientales y trató de interesar a los. Reyes y papas para que le ayudasen a organizar unas misiones de predicadores cristianos.

Para dar el ejemplo, el año 1291, teniendo cincuenta y seis años, se dirigió a Túnez a predicar y entabló controversias con los musulmanes. El sultán le hizo encerrar; pero después resolvió desterrarle y le hizo embarcar en el mismo barco que le llevara. Se escapó y permaneció escondido en Goletta tres meses; escribió allí otro libro y predicó a los moros en secreto. Se embarcó por fin para Nápoles, donde vivió varios años, dando conferencias. De allí se fue a París, donde escribió su Fabula Generalis y Ars Expositiva.

Volvió a Roma para hablar al Papa Celestino V. Desde 1299 hasta 1309, Raymundo predicó a los judíos de Mallorca, en Chipre, Siria y Armenia. En este último país residió más de un año y escribió su obra Líber de iis quoe Homo de Deo debet credere. Volvió a Italia y a Francia, por donde viajó de 1302 a 1305, siempre hablando en público y escribiendo. Pasó a Inglaterra, alojándose en el hospital de Santa Catalina y escribió allí una obra sobre Alquimia. Es muy conocida la transmutación que hizo para el rey Eduardo III de mercurio y estaño en oro, con el que el monarca hizo acuñar las monedas desde entonces llamadas raymundinas o rosas nobles.

En 1307 volvió a predicar a los moros y visitó Hippona, Argel y Bughiah; aquí comenzó a predicar en árabe en una plaza pública. El pueblo le quiso matar. Le salvó con gran trabajo el mufti y estuvo preso seis meses, al cabo de los cuales lo embarcaron para Italia. Al llegar naufragó el barco, pero Lull se salvó. Le llevaron a Pisa. De allí volvió a Génova y a París. En 1311 asistió al concilio general celebrado en Vienne, Francia, para obtener del Papa que se fundasen cátedras de idiomas orientales en las universidades de Salamanca, Oxford y París.
Volvió a África, desembarcando otra vez en Bughiah el 14 de agosto, y predicó en secreto durante diez meses. Pero cansado de ocultarse, el 30 de junio de 1315 salió a predicar a la plaza y el pueblo le lapidó en las afueras de la ciudad. Su cuerpo, todavía con vida, fue recogido por unos genoveses que le llevaron a su nave. Murió a la vista de Palma y le dieron sepultura en esa ciudad, en la iglesia de San Francisco, donde aún se visita su tumba.

Así, dicho a grandes rasgos, vivió y murió ese asombroso genio, preclaro talento, que se llamó Ramón Lull. En fin, con la trayectoria que siguió su vida se hace imposible no tenerle en cuanta para alguna intervención en el curso de alguna aventura. Pero dada la amplitud de sus conocimientos de me hace muy difícil darle sus características. Lo mejor es apostar por el consejo del suplemento “Grimorio” del juego, es decir, todas las competencias de Cultura al 99%.

 

Pincha aquí para ver la configuración del personaje