Fue
el más grande polifonista español de todos los tiempos
y uno de los mejores de la Europa de su tiempo. Nació en
Ávila hacia 1548, siendo el séptimo hijo de los
once que tendrían Francisca Suárez de la Concha
y Francisco Luis de Victoria, quien murió cuando el compositor
tenía tan solo 9 años. Casi al año siguiente
se convirtió en niño cantor de la catedral de Ávila
donde permanecería hasta los dieciocho años. Allí
inicia sus estudios musicales de teoría del canto llano,
contrapunto y composición, ejercitándose también
en la práctica del teclado. Durante ese espacio de tiempo
estudió bajo la dirección de los maestros Jerónimo
de Espinar, Bernardino de Ribera, Juan Navarro y Hernando de Isasi.
Algunos especialistas creen que pudo haber conocido también
a Antonio de Cabezón durante esta época. |
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Terminada
su etapa como niño cantor, Victoria fue enviado en 1567
al Collegium Germanicum de los jesuitas en Roma. Posiblemente
estudiase con Palestrina, que era maestro de capilla e instructor
de canto y música del cercano Seminario Romano, donde también
se encuentra con los hijos de éste, Rodolfo y Ángel.
En enero de 1569, abandona el Collegium Germanicum y, sin dejar
sus estudios, ejerce el oficio de cantor y organista en la iglesia
española de Santa María de Monserrat, templo oficial
de la Corona de Aragón en Roma. En 1571 regresa al Collegium
Germanicum donde es contratado como profesor. En ese mismo año
sucede a Palestrina como maestro de capilla del Seminario Romano
(según Casimiri a propuesta del mismo Palestrina).
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En 1572
publica su primer libro de motetes “Motecta quae 4, 5, 6,
8 vocibus concinuntur” en Venecia dedicado al cardenal-arzobispo
de Augsburgo Otto von Truchsess von Waldburg, gran benefactor
y mecenas de Victoria. En 1573 comenzó a cantar, al menos
ocasionalmente, en otra iglesia española de Roma, (la parroquia
de Santiago) donde se le pagaban sumas en concepto de la música
que componía y los cantantes que le acompañaban,
en algunas ocasiones como el Corpus y otros oficios de relieve.
En 1575, el Collegium Germanicum es trasladado a San Apolinar
por orden de Gregorio XIII. |
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Victoria
es ascendido a maestro de capilla de este centro, con lo que tiene
nuevas obligaciones: la adecuada formación musical de los
niños del coro, enseñar contrapunto y los fundamentos
de composición a los alumnos capacitados, así como
dirigir la música en todas las iglesias dependientes del
colegio. Todas estas obligaciones le llevaron a dejar su cargo
en la iglesia de Santa María de Monserrat. Ese mismo año
toma órdenes menores (lector y exorcista) y es ordenado
sacerdote el 28 de agosto en la iglesia de Santo Tomás
de los Ingleses. Al año siguiente, 1576, publicó
su segunda antología: “Liber Primus qui Missas, Psalmos,
Magnificat ... aliaque complectitur”
En
1578 abandona el Collegium Germanicum y se retira como capellán
a San Girolamo della Carità. No obstante, a Victoria le
gustaba volver al Germanicum en algunas ocasiones especiales,
como la Epifanía de 1585. En su nuevo puesto convive durante
siete años con San Felipe Neri y comienza una etapa de
intensa religiosidad. También tendrá por compañeros
a otros dos músicos insignes: el español Francisco
Soto de Langa y el italiano Giovanni Animuccia. En este periodo
verán la luz diversas colecciones de motetes y misas. En
1581 se publicaron otras dos antologías de sus obras (entre
ellas los “Hymni totius anni”); en 1583, apareció
otra; y en 1585 se publicaron dos antologías más.
En una de las editadas en este último año, la “Motecta
festorum totius anni”, se incluyen dos piezas de Guerrero
y una de Soriano. Encina, en algunos epigramas añadidos
a esta antología, dice que Victoria era conocido “hasta
en las Indias”. Sus obras se publicaron en muchos lugares
diferentes: en Italia, Alemania y España. En 1585 se publica
la más ambiciosa y magistral creación de Victoria:
el “Officium hebdomadae Santae”, una colección
que incluye 18 Responsorios, 9 Lamentaciones, dos coros de pasiones,
un Miserere, Improperios, Motetes, Himnos y Salmos para la celebración
de toda la Semana Santa.
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En 1587
Victoria regresó a España, aunque regresaría
a Roma en 1592 para publicar su “Missae, liber secundus”.
Dos años después asistiría a los funerales
de Palestrina, y en 1595 regresaría definitivamente a España.
En el periodo comprendido entre 1587 y 1603, Victoria fue capellán
y maestro de coro del Real Convento de las Clarisas Descalzas
en Madrid, donde vivía retirada la Emperatriz María.
Durante ese periodo fue reclamado por importantes catedrales españolas
como las de Sevilla o la Seo de Zaragoza pero Victoria renunció
a todas las ofertas. |
En Madrid continuó
con su proceso de publicación y divulgación de su
obra, vendiendo varios libros de motetes y misas a varias iglesias
y catedrales. Como dato curioso, en el contrato de Victoria con
su impresor de Madrid para una antología que apareció
en 1600, se estipulaba, entre otras cosas, una edición
normal de 200 ejemplares; el impresor podía preparar otros
100 más, que vendería en una fecha posterior; recibiendo
el compositor 2500 reales. En 1603 publica el “Officium
defunctorum” a seis voces, escrito para el funeral de la
Emperatriz María, y publicado en Madrid en 1605, con una
dedicatoria a la princesa Margarita. Desde 1604 permaneció
en las Descalzas como simple organista donde murió casi
olvidado el 27 de agosto de 1611.
Un personaje, como veis, diferente
a los que quizá estemos acostumbrados a ver en nuestras
partidas, completamente alejados ya de la idea del juglar medieval
del que, sin embargo, habremos de echar mano de alguna de sus
competencias:
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